En 2015 vivía con menos de 650€ al mes.
Tenía 23 años, acababa de terminar ADE y me había ido a Polonia a trabajar en una multinacional americana, en el departamento de cuentas a pagar.
Era mi primer trabajo serio.
Y cobraba unos 4€ la hora.
Mientras muchos de mis compañeros de universidad ganaban como mínimo el doble en España y seguían viviendo en casa de sus padres, yo tenía que hacer mi vida con esos 650€.
Y lo curioso es que... me daba para todo.
Me iba de vacaciones.
Volvía a España a ver a mi familia.
Salía de fiesta.
Iba a cenar fuera.
Pagaba clases particulares de polaco.
Y hasta me daba para invitar a mi ahora mujer a hacer patinaje sobre hielo.
¿Cómo?
Pues haciendo algo que parece bastante revolucionario hoy: con unos gastos fijos al mínimo.
No tenía coche.
No tenía grandes vicios.
No compraba prácticamente nada que no necesitara.
Compartía habitación con mi pareja y vivíamos en un piso de unos 45 m² con otras dos amigas polacas.
Sí.
Cuatro personas, en 45 metros cuadrados.
Y pagaba menos de 150€ al mes con gastos incluidos.
Ese era mi mayor gasto.
Así que me quedaban unos 500€ para todo lo demás.
Además, Polonia era muy barata comparada con España.
Una cerveza de medio litro podía costar 1€ y por 10€ cenabas como un señor.
Hasta mi bici era de segunda mano y me había costado unos 50€.
Porque el tranvía...
Bueno, digamos que alguna vez me colé.
Alguna multa cayó.
Y alguna, casualmente, nunca llegué a pagarla.
Era otra vida.
Y aunque hoy no viviría exactamente así, aquella época me enseñó muchísimo.
Porque cuando tienes poco dinero, empiezas a distinguir bastante rápido entre:
lo que necesitas y lo que simplemente quieres.
También descubrí algo que todavía intento mantener hoy:
cuando no conoces a nadie en una ciudad, te importa bastante poco lo que piense el vecino.
No necesitas demostrar que tienes dinero.
No necesitas el coche que tiene todo el mundo.
No necesitas ir al restaurante de moda.
No necesitas hacer una foto para enseñar dónde estás.
Puedes simplemente vivir. Y disfrutar.
Un café con un familiar.
Llevar a mi sobrina al parque.
Preparar unos pierogi en casa.
Ir al trabajo en bici.
Pasar la tarde en el aquapark.
Ir un miércoles al bar a ver la Champions con los colegas.
Cosas bastante normales.
Pero había un problema.
Ahorrar tenía un límite.
Podía vivir con 650€.
Podía ahorrar 100€.
Podía ahorrar 200€.
Pero por mucho que recortase, había un momento en el que ya no podía recortar más.
Y ahí entendí algo bastante importante: no siempre tienes que gastar menos.
A veces tienes que ganar más.
Mi primer trabajo duró 9 meses.
Después empecé a cambiar de empresas.
A aprender.
A asumir más responsabilidades.
A mejorar mi inglés.
A venderme mejor.
Y en mi último trabajo en Polonia terminé ganando más que muchos de mis amigos en España.
Los mismos que años antes pensaban que estaba loco por haberme ido a un país que consideraban más pobre.
Y creo que ese fue uno de los mayores aprendizajes de aquella época.
Trabajar por 4€ la hora no era el problema.
El problema habría sido pensar que tenía que trabajar por 4€ la hora toda mi vida.
Tu primer sueldo no determina lo que vas a ganar dentro de 10 años.
Es simplemente el precio que alguien está dispuesto a pagarte hoy.
Aprendes.
Te haces más útil.
Ganas experiencia.
Y vuelves a salir al mercado.
A veces por más.
Mucho más.
Pero hay una cosa que hice mal.
Y hoy la veo clarísima.
No invertía.
Todo lo que me sobraba lo metía en un plazo fijo.
Y ya.
No porque no quisiera invertir.
Simplemente ni me lo planteaba.
Nadie me hablaba de ello.
No tenía amigos que invirtieran.
Y tampoco tenía una newsletter como esta recordándome cada semana que el dinero que no necesitas hoy puede ser mucho más valioso dentro de 10, 20 o 30 años.
Así que, puedes suscribirte aqui:
Me centré muchísimo en aumentar mis ingresos.
Y eso me salió bien.
Pero dejé completamente de lado la otra parte: hacer crecer el dinero que ya había conseguido.
Quién sabe dónde estaría hoy si hubiese empezado a invertir en 2015.
Por eso, todavía hoy hago una comparación bastante curiosa.
A veces miro lo que gano o gasto en España y pienso:
“¿Cuánto sería esto si estuviera viviendo en Polonia?”
No porque quiera volver.
Aunque... quién sabe.
Por si algún dia toca.
Seguimos.
2mileurista



Mi primer salario era 840€